La televisión (Versión 2010)

Este artículo pretende ser una revisión del anterior, y si bien poco hablaré sobre la televisión inevitablemente  esta gozará de ubicuidad; como siempre.

No puedo evitar esbozar una medio sonrisa cuando leo el artículo que precede. Cuanto idealismo y cuantas buenas inteciones se desbordan por esas líneas. Escribí ese artículo cuando comencé mis estudios universitarios. Que bonito se pintaba todo entonces, que vigorosidad daba empezar el camino hacia el 4º poder. Palabras como pluralidad, compromiso o defensa llenaban lo suficiente como para emprender el “viaje a Ítaca” de la licenciatura periodística. Un tiempo en el que mirabas a la tele y te sentías parte de ello, aunque solo fuera la última pieza de una holística perfecta.

Si bien los contenidos de entonces o la forma de hacer televisión (sobre todo en máxima audiencia) eran los objetivos de mis críticas; veía en estas la solución en si mismas al problema. Como el primo mayor que recibe una lección de sencillez y humildad desde la mirada límpia e ingenua de su primo pequeño. Pero los medios no son el escenario de dos niños jugando y corretenado por un prado de una despejada tarde de verano en la que el cesped es tierno en su verdor y refrescante con sus gotas de rocio.

No, es un laboratorio lleno de sierras y cuchillos en el que el primo mayor no dudará en despedazar a su primo pequeño si algunos de sus miembros le sirven y el resto le sobran. Todos los días son de un otoño cerrado, para que los fuertes agonizen con la esperanza de las últimas hojas y la ética desarraigue hasta generar esquizofrenia. Te elevas entre la bajeza y te das cuenta que aunque estes por encima, siempre estarás ahí solo. O bajas o desaparces de la vista. Ya dijo Niestzche que “el sabio ha de tener su vergel aislado por barrotes de oro”.

Durante el lustro interarticular (toma palabra que me acabo de inventar) he podido conocer a muchos periodistas y he podido comprobar como la mayoría de profesionales con los que me he encontrado chorrean nobleza. Poseedores de más maduradas y mejores ideas que las mías, gente de la que aprender; gente que es el facto de lo casi imposble que es realizar una mínima parte de las alegres críticas de un universitario.

Entonces: si yo soy tan maravilloso, si los compañeros son aun más maravillosos, qué falla para que la dinámica de las parrillas televisivas ylas ofertas mediáticas no hayan superado ni uno de sus vicios cinco años. Gran Hermano sigue existiendo, se multiplican los realitys, los petardos famosillos… El multimegaboradcasting impera en todos los órdenes periodísitcos. Tu trabajo será respetado si funciona, serás alguién si funcionas; al margen queda el sentido de tus palabras y el compromiso de tu trabajo. Si funciona, bien; si no, mal; al margen de como seas, al margen de como hayas hecho tu trabajo.

Pero a quién estamos pagando semejante tasa existencial, ¿a nuestro alter ego “el público”?, no (aunque algo tiene que ver); a la mano que da de comer, a la empresa. Somos obreros, abejas en el panal llevando miel y hiel ahí donde se nos manda, siempre al servicio y necesidad de la Reina. Generalmente a la Reina no le gusta demasiado el “buen periodismo” del que hablaba Kapucinsky.  El periosdismo comprometido resulta demasiado denso para el gran público que gusta de contenidos más… superficiales. De esta manera el buen periodismo queda vetado para el gran público, y el gran público contento porque tiene lo que quiere. Aliados estos dos agentes, los periodistas cada día tenemos menos peso en el periodismo.

Somos la primera generación eminentemente felíz. Con las necesidades cubiertas y con el único objetivo vital de alcanzar nuestros sueños. Despreocupados, inconscentes y potenciales. Armados con el buen humor pero sucumbidos a la tranquilidad, solo en la incomodez aparece el genio. A nuestra generación de periodistas nos toca voltear la situación, pero no dentro de un sistema inamovible, fuera de él. Volver a una nueva era de grandes reportajes, puñetazos directos a las visceras de tan pusilánime auditorio. Periodismo de autor y no de cabecera, lograr la “nuestraidad” en todos los géneros periodísticos, y nuestro gran aliado, internet.

Ahora solo queda irse a Nepal.

La televisión (versión 2005)

En el momento actual los contenidos de las cadenas de emisión gratuita tienen como elementos primordiales programas de tipo banal y trivial, este tipo de programas llevan una trayectoria ascendente en los últimos años. Esta situación se debe a la confluencia de diversos factores que en conjunto está dando como resultado una aculturación de la sociedad, una falta de visión crítica y de espíritu emprendedor y de cambio.

Uno de los factores mas influyente es ese mal endémico del costumbrismo de la sociedad española arrastrado a través de los siglos. Desde los artículos de Larra hasta el estereotipo de domingo de carajillo y fútbol se viene viendo como la sociedad participa de aquel espíritu del antecesor Romano del “pan y circo” y, aún peor, hoy solo es circo. Los programas de corte sensacionalista copan la programación en las horas de máxima audiencia creando así un nuevo hábito que se complementa como la ancestral tradición de la siesta. Los  valores que enseñan estos programas son degeneraciones de aquellos principios de formar, informar y entretener. Programas como Gran Hermano nos elevan a héroes televisivos a una selección realizada por un mecanismo diabólico de lo más esperpéntico de la sociedad y la masa abstraída en su impávidad engulle cotilleos, miserias y bajos instintos a modo de cultura. Este hecho más que lamentable es vergonzoso. Los jóvenes, el sector de la población mas reactivo esta completamente marginado de los espacios y de los horarios televisivos, para ver un programa como Redes debes quedarte hasta las 2 de la mañana para poder recibir contenidos distintos a los que ofrece esta ominosa cultura de masas.

Las cabezas pensantes que dirigen la programación apenas hacen nada por fomentar alternativas a las actuales fórmulas. La competencia se limita a hacer lo mismo pero llegando cada vez a más, a menos, depende como se mire.

Pretender llevar una vida medianamente culta es casi una práctica sectaria. Un canal con contenidos casi completamente alternativos para una audiencia potencial de 40.000.000 de televidentes debe competir con un conglomerado interconexionado de realitys, programas del corazón y mesas de debate en programas de periodistas tan relevantes como Mª Teresa Campos por ejemplo que te bombardean con el OT o el cotilleo del personaje casposo de turno mostrando lo mas deleznable de la condición humana. Este fenómeno hace de la masa un rebaño guiado continuamente por los distintos programas para seguir lo que está de moda y entonces se produce la terrible tragedia, este “cough potatoe” ibérico con las dos neuronas que aún piensan independientemente asocian el estar de moda con ser un “friki” teleadictamente hablando y esto es lo que está fomentando la actual estructura de la programación de la televisión en España.

Por otro lado, no es lo que está ocultando sino dificultando, la ausencia de una clase intelectual respetada y sobre todo en esta sociedad de la información, conocidos. Sólo si lo que la masa traga es algo que fomente una contracultura de masas, avalado por un personaje televisivo al que respeta, se puede fomentar esta visión crítica ante la televisión, más aun con la acechante televisión por cable. ¿Qué va a hacer este cromagnon intelectual generado por la tele basura sin una línea concreta diseñada y fabricada en las distintas producciones de las cadenas? Pues una opción no muy descabellada es que los monstruosos hermanos mayores de los GHs y OTs los GHs 24h y los OTs 24h se lleven las mayores audiencias; lo cual culturalmente hablando es para echarse a llorar. 

Antes se ha mencionado juventud y contracultura; ¿cuantas veces estas dos palabras han ido juntas en la historia reciente y que ha pasado cuando esto ha sucedido? La plaza de Tienanmen en 1989 en Corea, la primavera de Praga y Mayo del 68 francés o nuestro San Daniel de 1865 nos demuestran y nos constatan que una juventud emprendedora, reactiva, crítica y luchadora tiene un poder de cambio que traspasa tiempo y fronteras. 

Este es el sentido que debe llevar la televisión hacia un perspectivismo de ópticas en vez de darnos una línea única y vacía; esta ayudará tanto a la sociedad como a la educación del ciudadano. Quizá sea utópico pensar que se puede cambiar lo establecido pero lo que no se intenta no se consigue. Puede que este escrito parezca extremista pero la situación televisiva también lo es. Resulta sonrosante ver como el anglosajonismo nos conquista gracias a la caja tonta. Creo que mi opción está clara; o se hace algo por cambiar y en esto los jóvenes podemos y tenemos mucho que hacer o la telebasura irá a más y más. Ahora sólo queda empezar a trabajar.

Resurrección

Leí una vez en un libro que la inexistencia no puede resultar ajena, pues a la existencia le precede y sucede una eternidad de inexistencia; lo anómalo es existir.

La anomalía cósmica que arrancó a la inexistencia este blog fue la imperativa de llevarlo adelante con un mínimo de atractivo para superar algunas asignaturas de mi recientemente superada licenciatura. Tal fue su éxito tal fue su fin.

Sin objeto, empresa, ni destino ha vagado este cuaderno por las corrientes digitales para renacer ahora sin amo ni intención. Postear excelentes mezquindades y excelencias a los mezquinos, ricos improperios e insípidas alabanzas con canónicos cañones y brazos azarosos. Iluminados palos de ciego que no buscan nada para poder encontrarse con todo.

Aparecen ya las ambigüedades, el conflicto; ya se nota correr algo de nueva savia. La arena esta preparada: para pensar, para decir, para discutir, para emascular… para todo y para nada.

Empresa comunicativa (XD)

Echadle un ojo a este artículo, es realmente interesante.

Crisis Ninja

Es un poco largo… como todo lo bueno.

Dando color a la ciudad gris

Como no se puede meter la risa en un bote, ni tampoco se pueden poner puertas al campo; el arte no esta obligatoriamente circunscrito a museos o galerías. Muestra de ello son los cientos de jóvenes que spray en mano colorean paredes anodinas dandoles vida a ellas mismas y, lo que es aun más asombroso, captando dos o tres segundos de las vidas de las personas que se paran a contemplarlos.

Hará menos de un mes que uno de estos muros grises (o blancos con mucha mierda encima) se metamorfoseó. Pasó de un blanco insípido a reflejar el mundo interior de siete artistas, artistas con todas las letras. Auch, Besk, Ares, Ido, Aroh, Aser y Sher tardaron apenas tres días en transformar el lienzo de ladrillo en una obra de arte. En esta ocasión (a diferencia de la rutina del graffitero que en no pocas ocasiones le toca salir corriendo con la obra a medio hacer debido a las impertinentes sirenas de los coches de policía) el propietario de la pared concedió permiso a los pintores para que elaboraran un fresco en lo que antes era una calle industrial y parte de atrás de una gasolinera.

En ella derramaron sus ganas de pintar y esto es realmente maravilloso. Jóvenes que no tienen porque hacerlo, pero lo hacen. Amor al arte, al entorno, al color. Algo se descompone dentro de ellos cuando ven una pared, tapia o muro que no es más que eso, ellos saben que puede ser mucho más. Puede ser una palabra, unas figuras, un paisaje, un pensamiento; todo lo que puedan revelar sus botes de pinturas.

Foto: Roberto Roy

La calle de la Raperi ahora es una calle más bonita. Como dice Ares “Esto es pintar, pintar y pintar”; así lo hacen ellos:

Al otro lado del cinturón

 

La hoja retorcida de una planta es el silencioso testigo de los abrasadores aires del verano, un caracol busca cobijo en la umbría marchita. Al otro lado del cinturón todo está más caliente. Los caminos de tierra amarilla hunden los pies en el polvo para que el al caminante le sea más duro dar el siguiente paso, el polvo que sube entra en la nariz y resbala hasta la garganta, haciendo de cada inalación un trago de puro infierno.

Este área circunspecta mira al infinito de la nada.  Los lugares de aquí están, obviamente, en medio de la nada. Sitios donde un sol inclemente inquina con la sorna de cien farias encendidas a la vez en una pequeña taberna de la plaza de un pueblo. Un perro guarda la puerta mientras, tumbado, espanta las moscas con el rabo. Las moscas, excitadas, fornican en el aire y mueren en una tela de araña cuando llevan su cópula de amantes a un rincon sombrio.

Durante la noche el azufre inunda toda la atmósfera. Los cuerpos empapados voltean las sabanas mojadas del sudor nocturno. La luna sale tímida, avergonzada de ser más sol que luna. La posma del día genera frenética actividad por la noche. La vigilia se hace insoportable y cada arruga de la cama molesta como un agijón. Un súbito salto es suficiente para empezar a construir un producto del insomnio de una noche de verano.

¿Tienes sueño?

Zaragoza ve su nueva circunvalación, la Z-40

Tonto el que lo lea ^^

Como reza el cartel de la fotografía el 4º cinturón de circunvalación de Zaragoza fue parcialmente abierto al tráfico el pasado jueves, desde el empalme con el tercer cinturón hasta la rotonda de distribución situada en la pedanía de Movera. El viernes se conectó el segundo tramo que une la ronda este con la autovía de Huesca.

Rotonda de distribución en Movera

Esta nueva vía tiene como objetívo descongestionar la densidad de vehículos en las vías urbanas de la zona oeste de la ciudad. Se ha construido una vía industrial paralela a Santa Isabel para absorber el tráfico proveniente de Malpica y que antes tenía que transitar por este barrio.

 

Vía industrial

El 4º cinturón permite llegar desde la carrtera de Castellón hasta La autovía de Huesca en 10 minutos aporximadamente.

· Alguna deficiencia

Por otro lado, la controvertida pasarela de Movera presenta deficiencias técnicas y en el acabado. Las vallas de protección apenas llegan a la cadera de una persona adulta. Los terrazos situados en las juntas de dilatación de los bloques que conforman la estructura están sueltos, con el peligro de que alguién pueda meter el pie, así como, que los terrazos caigan a través de estas juntas.

 Terrazo suelto                                 Valla de protección

Tampoco los laterales del piso están con los acabados teminados como puede apreciarse en la siguiente fotografía.

No obsatante hay quien piensa que esto es abusar.